Para operar un polipasto es necesario conocer las restricciones y requisitos de peso, así como las características de seguridad incorporadas. El operador puede establecer límites de funcionamiento de un polipasto, que limitan los movimientos en determinadas circunstancias. Un polipasto también viene con características de seguridad que evitan la sobrecarga de un elevador, limitan el movimiento de desplazamiento o impiden todos los movimientos con un botón de parada de emergencia.
Una vez que se han establecido todas las normas y requisitos, el operador utiliza el controlador para activar el botón o joystick correspondiente para mover el gancho verticalmente. Las señales proporcionadas por el operador, junto con los dispositivos o sensores de seguridad, controlan el freno y el motor. Cuando el polipasto recibe la señal, se suministra energía al motor, liberando el freno. El motor acciona el mecanismo de elevación, que reduce la velocidad de rotación y aumenta el par para levantar la carga.
La cuerda está fijada al tambor de elevación en un extremo y conectada al anclaje de la cuerda en el otro. A medida que el tambor de elevación gira, la cuerda se enrolla o desenrolla y se guía hacia la ranura correcta del tambor, lo que permite que el gancho suba o baje. Hay dos formas de detener un polipasto: soltando los controles de subida o bajada del controlador o activando el botón de parada de emergencia.





